Días en los que todo parece perfecto, pero sólo hay una cosa que te la puede empeorar, ver a una de las personas que más quieres en tal estado.
Es entonces cuando te planteas el sentido de las cosas, cuando necesitas darte cuenta de que nada es eterno. Es caer en ese agujero negro que la vida nos tiene preparado desde los primeros segundos de tu vida.
Hoy me he dado cuenta de que en momentos así llorar, dejar derramar alguna que otra gota salada es el mejor modo de expresar que eres humano, que no eres perfecto, eres débil. Eres un ser que amas.
Abuelo, te quiero.
viernes, 1 de junio de 2012
sábado, 21 de abril de 2012
Si, hoy era el día. Día en el que las ideas mas complejas se aclararían, el día en el que sus sentimientos decidirían. Era la hora de comer y ella estaba ultimando los últimos detalles. Sabía que si se quedaba en casa iba a ponerse mas nerviosa, por lo que se fue a coger el tren. Se puso música y empezó a pensar. El tren arrancó. Pasaron veinte minutos y ella llegó a su destino. Como vuela el tiempo, pensó.
Ya era la hora... los nervios se incrementaban y quizás por eso iba completamente despistada. Salió de la estación. Al salir, había una plaza y en.medio.de esta una fuente donde decidió sentarse. Observaba a su alrededor. Era una plaza pequeña, pero aún así, estaba llena de gente. Ella buscaba, miraba cada metro que llegaba, esperando a que ese fuese el tren. Así pasaron algunos minutos. Otro tren llegaba a la estación. Los nervios eran máximos. Era su tren.
Al verle, sonrió. Fue a saludarle. Que ganas, pensó. Ya habían pasado 3 años desde que se conocían, pero esta era la primera vez que se veían. Se saludaron y empezaron a andar. Ella, ilusionada, le escuchaba. Llevaba toda la mañana pensando en como sería, de que hablarían o que harían. El tiempo pasaba, pero ella no lo notaba pasar. No paraba de reírse, todo se la había olvidado, los nervios habían desaparecido; por lo que solo quedaba espacio para todos esos sentimientos que debía aparcar, sentimientos que poco a poco se ordenaban y otros que aparecían cuando parecían perdidos.
Era la hora, plata ella solo habían.pasado 15 minutos. ¿Tiempo porque vas tan rápido cuando necesitas mas tiempo? Se fue, se separaron, cada uno se dirigía a su destino.
Era la hora de volver, ella iba feliz, una sonrisa tonta se reflejaba en su cara y a su vez pensaba; me encanta....
domingo, 8 de abril de 2012
Otra vez la noche. Oscura, algo fría. El silencio es el dueño de la casa. Se pone la música, aleatorio, ya que es mejor no elegir. Quizás sea hora de aclarar aquello que supuestamente siente y hora de aparcar los recuerdos en el cajón que les corresponden. De fondo se oye la melodía de una canción de Creed. Empezamos bien, piensa ella. De pronto piensa en los caminos recorridos, en todas esas conversaciones, en esa gran amistad. Es inevitable frenar la lagrima que asoma y que difumina las imágenes. ¿Donde quedaron esos que tal? Mejor pasemos de canción, siguiente. Just the way you are, de Bruno Mars. ¿porqué se empeña el reproductor torturar tanto a alguien? Sigue sonando la misma canción. Llora. ¿cuántos buenos recuerdos se fueron por una idiotez? mejor dicho, ¿cuántos recuerdos fueron arrojados al precipicio por una simple persona? mientras todos esos recuerdos vienen a la mente de ella, la canción sigue sonando. Cuando ha acabado de pensar se da cuenta de que la canción ya había acabado, es mas, había pasado media hora desde entonces. Increíble, lo silenciosos que habían pasado esos 30 minutos, casi tanto como la oscura y silenciosa noche. ''Es hora de tomar decisiones'', piensa ella y entonces, pequeñas gotas caen empañando completamente sus ojos.
lunes, 6 de febrero de 2012
Caparazón fuerte durante el día, capa invisible por la noche. Decisiones y miedos acompañados de nostalgias e iras. La persona que ha venido a ser alguien importante a pasado a convertirse en nada, en un vacío. Es verdad, es imposible odiarla y quizás ignorarla.
Noches oscuras, noches de absoluto silencio, donde los recuerdos se convierten en vivas imágenes de un pasado que se quedo en eso, pasado.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Nunca sabes lo importante que es algo hasta que realmente te pasas las 24 horas del día con ello en mente, cuando notas que lo necesitas.
Es como el efecto que tiene una droga en una persona, cuando mas la tomas mejor te siente y cuando menos tiempo pasas sin poseerla mayor se hace tu necesidad.
Casas del abad.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Al fin, fin de examenes. Adios globales, hola vida social. Ha sido una semana larga y extensa, vamos, una pesadilla. Pero al fin, viernes.
Dado que no he podido actualizar dese hace unos días, aprovecho este ratito.
Dado que no he podido actualizar dese hace unos días, aprovecho este ratito.
Fotos de las 4 torres de Madrid en aquella época donde a las 7 de la tarde era de día y se podía ir sin veinte chaquetas.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Querido tú,
A día de hoy me he dado cuenta de lo estúpida que he sido durante este tiempo. Siempre me he preguntado, ¿por qué, si eres totalmente diferente? A pasado el tiempo y sigo repitiéndome lo mismo.
Muchas veces me pregunto si esto ha sido un capricho, pero con el tiempo, obtengo una respuesta.
Desde hace un año, me he preocupado día tras día en conocer algo realmente nuevo , un perfil distinto al que día a día percibo. Siempre he intentado, con mas o menos ganas, sacar algo bueno de tus escasas palabras.
Has sido el otro lado de la moneda, cruz o cara, no lo se, pero estabas presente.
Cuando parecia que me importabas, yo no era ni cara ni cruz. Cuando los hechos se confirmaban, tu estabas en una situación bastante mala, pero si, a pesar de todo hay estuve, intentando sacar una sonrisa a pesar de no poder verla; quizás porque apartando confusiones, sentimientos o lo que fuesen, ante todo, eras algo especial, eras mi amigo.
Cuando las palabras eran escasas, he buscado siempre algo que mantuviese esa amistad, que no se perdiera.
Y el tiempo ha pasado. He conseguido lo que nunca había conseguido decir, palabras difíciles de explicar el porqué. Pero ya da igual, ya no existe conversación, ya no se que mas decirte... y eso realmente de lo que mas me arrepiento.
Me alegro de que hayas echo tu vida otra vez, porque te lo mereces mas que nadie probablemente, pero espero que leas esto, te des por aludido y te quedes únicamente con un mensaje:
Puedo afirmar que de cierta forma conociéndote poco a poco, he conocido un poco de mi, he madurado, he visto las cosas de otra forma, que a pesar de que no siempre sea la correcta, he aprendido a rectificar. Puedo decir que he podido conocer a una persona que realmente vale la pena conocer. y para terminar, decir que como siempre, a pesar de que pasen 20 mil años sin saber de ti, siempre que quieras algo, estaré ahi, solo tendrás que decirme hola.
Atentamente, Lidia.
Muchas veces me pregunto si esto ha sido un capricho, pero con el tiempo, obtengo una respuesta.
Desde hace un año, me he preocupado día tras día en conocer algo realmente nuevo , un perfil distinto al que día a día percibo. Siempre he intentado, con mas o menos ganas, sacar algo bueno de tus escasas palabras.
Has sido el otro lado de la moneda, cruz o cara, no lo se, pero estabas presente.
Cuando parecia que me importabas, yo no era ni cara ni cruz. Cuando los hechos se confirmaban, tu estabas en una situación bastante mala, pero si, a pesar de todo hay estuve, intentando sacar una sonrisa a pesar de no poder verla; quizás porque apartando confusiones, sentimientos o lo que fuesen, ante todo, eras algo especial, eras mi amigo.
Cuando las palabras eran escasas, he buscado siempre algo que mantuviese esa amistad, que no se perdiera.
Y el tiempo ha pasado. He conseguido lo que nunca había conseguido decir, palabras difíciles de explicar el porqué. Pero ya da igual, ya no existe conversación, ya no se que mas decirte... y eso realmente de lo que mas me arrepiento.
Me alegro de que hayas echo tu vida otra vez, porque te lo mereces mas que nadie probablemente, pero espero que leas esto, te des por aludido y te quedes únicamente con un mensaje:
Puedo afirmar que de cierta forma conociéndote poco a poco, he conocido un poco de mi, he madurado, he visto las cosas de otra forma, que a pesar de que no siempre sea la correcta, he aprendido a rectificar. Puedo decir que he podido conocer a una persona que realmente vale la pena conocer. y para terminar, decir que como siempre, a pesar de que pasen 20 mil años sin saber de ti, siempre que quieras algo, estaré ahi, solo tendrás que decirme hola.
Atentamente, Lidia.
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